Asociación de Teatro Musical de Sevilla

Crónica de “Ordenando el Caos” en Lora del Río.

dossier_bocadillo_oec

30 de septiembre de 2017. Culmina, con la representación de “Ordenando el Caos” en Lora del Río, un ciclo en el cual nos hemos esforzado mucho, nos hemos esforzado con calendarios poco frecuentes en la compañía, sacrificando en algunos casos la merecida tranquilidad de un verano de vacaciones y lo hemos hecho, además, en unas circunstancias complicadas, en un extraño momento de incertidumbre…

Así y todo, ningun@ de nosotr@s piensa que es el final, sino el principio, el principio de algo sin forma y de límites difusos en el cual seguimos apostando por proyectos como éste y, sobre todo, personas como estas…

“Este proyecto lo hemos parido entre todos”, dije al auditorio micrófono en mano mientras mis compañeros esperaban escondidos entre patas, en una distribución ordenada y espontánea que me sorprendió, al mismo tiempo que me hizo ver que me encontraba entre personas maduras, con tablas, con las magulladuras propias del oficio duro del teatro, aun siendo amateurs, con, como decía nOnO, el callo que produce transitar un camino que, en muchos casos, no arroja una compensación proporcional al esfuerzo empleado. Allí estaban, y allí estábamos abrazados por nuestros técnicos, la otra parte implicada en este parto.

“Ordenando el Caos” se deja hacer y se deja ver. Se desliza por nuestra sensibilidad como un pez en medio de la corriente, y nos conecta con algo que es muy importante para nosotr@s: la evidencia de que aún, con la voluntad suficiente, seguimos siendo capaces de hacer cosas y de sacar cosas adelante junt@s.

Una hora de espectáculo (algo más en la inminente versión ampliada) que regala sonrisas, emociones, música y, en definitiva, nuestro arte al público. No es el mayor ni mejor de nuestros musicales (aunque está muy en línea con nuestra re-definición que nació en 2014), pero es más nosotros ahora que ningún otro.

Gracias Auxi, Fernando, Laura, Rocío y Yolanda por vuestra integridad artística, vuestra intuición escénica y vuestra calidad en todas las dimensiones que hicieron falta. Gracias especialmente a Sergio Guerrero por ser el acabado perfecto de esta manufactura. Gracias a los técnicos Aarón, Gabi, Javi, Mario, Antonio e Irene por vuestra imprescindible presencia (aunque lo material no acompañe, a mí me basta con todo lo humano que sí funciona; de todas formas arreglaremos lo material…). Gracias a Patricia por ser la mejor aliada posible (tu energía es mi medicina). Gracias a ti, Ale, porque sé que aportaste, discretamente y sin pedírtelo, tu toque maestro en varias circunstancias dispares (si lo llego a saber antes te pongo en el programa de mano). Y gracias a las siguientes personas que, ausentes, no sois conscientes de cuánto estuvisteis presentes: Belén, Carmen R., Manu y María.

Sergio M.